viernes, enero 12, 2007

Lo que he aprendido: Jack Bauer



Experto en antiterrorismo

Por Nicole Ranadive y Matt Michnovetz


Que se joda la diplomacia.

Las acciones hablan más fuerte que las palabras. Pero gritar también puede ser efectivo.

La venganza es el truco más cruel. He visto cobrársela a otros, he sido víctima de ella, incluso yo mismo me la he cobrado. Pero no cambia nada, y no te da consuelo alguno.

La confianza es la clave para sobrevivir. Y por confianza me refiero a que te quites del camino y me dejes hacer lo que necesito hacer.

La única cosa más difícil que correr para evitar que un desquiciado suelte un virus mortal que matará a miles, es hacerlo mientras simultáneamente tratas de dejar la heroína.

He sido golpeado, secuestrado, rociado con gas y baleado, pero la cosa más aterradora que he tenido que enfrentar es encarar a mi hija después de que le hice creer que estaba muerto.

Como muchos plátanos. Son una buena fuente de vitaminas y potasio. Y además son fáciles de comer en movimiento.

El amor es un privilegio.

Si tienes que confiar en alguien , que sea en una excéntrica genio de la computación.

Si digo "maldita sea", algo malo acaba de suceder, algo malo está a punto de suceder, o voy a hacer algo drástico.

Cualquier hombre puede cometer un error. Es lo que hace para remediar ese error lo que muestra su carácter.

Es mejor que sepas quién eres antes de que te encubras. Si no lo haces, puedes perderte a ti mismo.

Lleva siempre contigo al menos una batería de celular adicional completamente cargada.

Muchas veces en que pensé que ya no había tiempo, lo había.

Cuando he interrogado a un sospechoso, he descubierto que casi siempre es efectivo hacer las preguntas en voz muy alta y repetirlas varias veces.

Recuerda, los terroristas usan el teléfono tanto como nosotros.

En caso de aterrizaje en una autopista, siempre abróchate el cinturón de seguridad, pon el asiento derecho y asegura la bandeja en el respaldo.

Para todo se usa tarjetas de seguridad y memorias USB en estos tiempos.

Si el presidente de los Estados Unidos alguna vez te ordena dispararle a tu jefe en la cabeza, a quemarropa y a sangre fría, respira profundamente, pídele a Dios que te perdone, y sólo házlo.

Sin conciencia, un hombre se convierte en su peor enemigo.

A veces es necesario crear una distracción creíble, incluso arriesgándose a que los demás piensen que eres un imbécil.

Un celular puede ser usado algunas veces para activar un detonador secundario en el chaleco explosivo de un terrorista sin importar cuántos minutos te queden según tus planes.

Los terroristas muertos casi siempre pueden ser usados efectivamente como escudos humanos. Los vivos también.

Los burócratas quieren resultados pero nunca quieren ensuciarse las manos.

La seguridad de la gente que amo vale cualquier sacrificio. Incluso perder su confianza.

Algunas personas no merecen morir, pero eso no lo decido yo.

Los Serbios tienen una palabra diferente para todo.

Si no tienes una pistola paralizadora, los cables de una lámpara te darán la corriente necesaria para electrocutar al sujeto lo suficiente como para que te de la información que necesitas sin causarle daño permanente.

A veces tienes que hacer lo incorrecto por las razones correctas.

No puedes salvar a todos.

Si me ves corriendo por la calle, probablemente es una buena idea que te pongas a cubierto.

No hagas que los Chinos se molesten.


Nicole Ranadive es una de las escritoras de 24. Matt Michnovetz es el editor de las historias del programa.

(Extraído de la revista Esquire de enero del 2007)

jueves, enero 11, 2007

¿Qué idioma hablan los mexicanos? (Se Habla Español III)

Es cierto que gracias a nuestros cuates del país al sur del Río Bravo no solo hemos aprendido infinidad de palabras o expresiones pegajosas que por ahí algunos usamos de vez en cuando ("naco", "menso", "güey", "chido", "de veritas de veritas"), sino que gracias a ellos muchos pueden gozar de películas y dibujos animados en nuestro idioma (sí, ya sé que algunos preferimos las pelas en su idioma original, pero piensen en mi abuelita, por ejemplo, que no lee los subtítulos muy rápido).

Sin embargo hoy sucedió algo horroroso. Estaba viendo en el bus una película que no mencionaré, y como siempre, debido a que los televisores son extrapequeños, la veíamos con el audio en español. Y de pronto ocurrió.

Uno de los personajes dijo

"satisfacerán"

Realmente horrendo.

¿Como se les escapó a los de la empresa de traducción semejante barbaridad?

FYI, "satisfacer" se conjuga como "hacer".

Los '80 - Parte I

Los '80. Menciona eso en tu trabajo y verás como las caras de algunas cambian de inmediato. Tu colega, por ejemplo, que tiene un par de años más que tú, se acaba de recostar en su silla y se ha puesto a mirar el techo. Suelta un suspiro, y después de un rato empieza:

- ¿Te acuerdas de...


Los '80. Tiempos aquellos. En el colegio aún teníamos que utilizar el puto uniforme de camisa blanca y pantalón gris, horrible color que hacía juego con el eterno gris del cielo de Lima (Chino Velasco, gracias de verdad porque por tí tuve una niñez bastante colorida).

Tiempos de Trapper Keepers, días en que no existían los memes y ellas nos hacían llenar los dichosos SLAMs. No había internet y menos e-mail. Aún recuerdo las cartas que me escribía mi viejo mientras estaba en alta mar, en aquel tiempo en que escribir cartas aún era lo usual.



Tiempos aquellos en los que Sony sólo se dedicaba a fabricar televisores, radios y todo tipo de aparatos electrónicos. Después de la caída de Atari, el mundo de los videojuegos había renacido gracias a una empresa japonesa que en poco tiempo se convirtió en la ama y señora. En poco tiempo la palabra Nintendo estaba en boca de todos los niños (y adultos), y el NES (Nintendo Entertainment System) no tardó demasiado en colarse en las casas de millones. Mario era el rey.



En el cine, Arnold alcanza el estrellato haciendo el papel de malo, aunque previamente había alcanzado gran notoriedad interpretando a un bárbaro. Stallone no tenía los años que tiene ahora y se dedicaba a acabar con los malvados rusos con ametralladora o con guantes de boxeo. Marty McFly viajaba al pasado por accidente a bordo de un De Lorean y conocía a sus padres, llegando a poner en peligro su propia concepción. Tom Hanks actuaba en comedias y estoy seguro que no se imaginaba ganando el Oscar.



En la TV se paseaba un extraterrestre venido del lejano planeta Melmac que tenía cierto aprecio por los gatos. Junto a él iban una niña robot que dormía en un closet, una pequeña adoptada por un anciano, un niño de los '60 y un mayordomo inglés que vivía con una familia norteamericana de clase media.

Pero en cada época existe un elemento más que no he mencionado aún, uno más fuerte que todos los demás. Uno que es capaz de remover nuestros recuerdos en un instante y que es capaz de transportarnos como si de una máquina del tiempo se tratara.

¿Ya saben de qué hablo?

Sí.

La música.



Continuará...