sábado, octubre 06, 2007

Provecho tu may, parte 2

(Si deseas puedes leer la parte 1 aquí)

(Publicidad: Recuerden... Almacén Don Manolo vende baratísimo!)

(Ahora sí, volvamos a la acción)

Sobre el famoso "provecho", la RAE nos dice lo siguiente acerca de la expresión (que, por si no lo sabían, no es "provecho", sino "buen provecho", o sea tú que te la das de polite encima lo haces mal):

buen provecho.

1. expr. coloq. U. para manifestar el deseo de que algo sea útil o conveniente a la salud o bienestar de alguien, frecuentemente dirigiéndose a quienes están comiendo o bebiendo.

Entiendo que muchos deseen ser corteses o quieran demostrar que tienen buenos modales, pero vamos, ¿acaso es esa la razón por la que usan la maldita expresión?

Pues NO! NO LO ES! (yaaaa!)

Sé sincero no solo con el resto de la humanidad y en particular con los interrumpidos comensales a los que acabas de fastidiarles la paciencia. Cuando dices "provecho", lo haces por muchas razones que no tienen nada que ver con que seas fan de Carreño o de Frieda Holler (quien dicho sea de paso, es una enemiga completa del uso del "provecho", esa es mi Frieda caracho). Yo, siendo una persona que alguna vez utilizó la palabra pero concluyó con éxito un programa de rehabilitación, puedo decirte algunas de esas razones:

- Es un almuerzo/cena familiar y para variar llegaste tarde cuando ya todos están comiendo.
- Es un almuerzo/cena de trabajo y para variar llegaste tarde cuando ya todos están comiendo.
- Es un almuerzo/cena con amigos del colegio/universidad/kindergarten y para variar llegaste tarde cuando ya todos están comiendo.
- Es un almuerzo/cena con tu novia y no sólo llegaste tarde sino que además dejaste el anillo de compromiso en el cajón. BTW, ella ya se ha comido media langosta y se tomó una botella de vino.

Y agreguemos además que también se utiliza el "provecho" cuando te largas antes que los demás, ya sea porque quieres fugar solapa nomás antes de que se repartan la cuenta o porque te acordaste que tienes que ir a pagar el colegio de tus hijos, o esa deudaza que tienes hace 5 meses, o porque simplemente, eres uno más de la familia Ramos.

Conclusión: "Provecho", de cortesía no tiene nada. La próxima vez que interrumpas mi almuerzo con esa maldita expresión, te tiraré mi tenedor.

Provecho tu may

Estás bien sentadito a la mesa, en un restaurante o en tu casa, en la mañana, en la tarde o en la noche, estás con tu flaca, tus patas o tu familia, frente a un descomunal lomo saltado, un tremendo pollo a la brasa de Pardo's con su Inca Kola Diet más (para no engordar pues varón), una pizza de aquellas cubiertas con kilos y kilos de carne, y cuando digo kilos de carne hablo de harta carne (un huevo de carne!), o un tremendo desayuno de pan con chicharrón con su camotito y al costado su tamalito porque desayuno criollo no es desayuno criollo sin su tamalito.

De pronto, mientras tu masticas con un gusto que le daría envidia al mismo Gastón y disfrutas de tu plato, se aparece un familiar, uno de esos que llega de visita inesperadamente, o se aparece un pata de esos no-tan-pata que no veías hace tiempo, o tu ex, o un invitado más, de esos que llegan siempre tarde cuando ya todos están comiendo. Miras al aparecido con una mezcla de terror y odio porque sabes que es seguro que ocurra aquello que no quieres que ocurra.

Pero ocurre.

"Provecho".

Y tú, por supuesto, para no ser irrespetuoso, te atragantas lo más rápido que puedes ese pedazote de lomo con 83 papas fritas que te acababas de meter en la boca y respondes, con cuidado para que no se vean los pedazos de comida que tienes entre los dientes.

"Servido".

Claro que, el imbecilote de tu pata, que no recuerdas por qué carajos lo invitaste, se las quiere dar de payasito y sale con la pachotada esa que te llega al rechopp.

"Servido pero no convido jajajajaja!!!"

Y claro, en la mesa todos los demás sueltan una risa de esas de compromiso, porque estoy seguro que la mayoría, a pesar de haber tenido que decir la misma vaina están tan asados como tú.

O sea, pónganse a pensar un momento. Sí, tú también, tú que estás que te ríes como mongo. Estás sentado, saboreando un plato espectacular que incluso podría ser el último de tu vida porque nadie sabe si cualquier día aca en Lima te atropella una combi (un saludo a los señores choferes de combi que son lo máximo), sintiendo la deliciosa mixtura de ingredientes y de pronto se aparece alguien que no solo

a) te obliga a que desvíes la atención de tu plato, sino que también
b) te obliga a que mastiques lo más rápido que puedas, o en su defecto, no te metas ese bocado gigantesco que estabas a punto de meterte en la boca, todo porque tienes que contestarle al infeliz.

Entonces, al final, quien te dijo provecho, al margen de que lo haya hecho por cortesía o buenos modales, simplemente te cagó durante un instante el almuerzo.


Dinner Club Crew, imagen prestada de jessstricker de Flickr

jueves, octubre 04, 2007

Para nosotras, Nosotras (y para nosotros???)



a) ¿Si gano, me darán el premio?

b) ¿Qué hago con todas las toallas higiénicas que compraré para participar?

c) ¿Serendipity, si gano me harías una lista de lo que tengo que comprarme?

d) ¿Si gano, quien se apunta para viajar conmigo?

e) ¿Y si no gano?