Se suponía que estaría en Lima para cuando cumpliera 30. Había planeado la juerga del año, no, la juerga de mi vida con mi familia y mis amigos. Es que, no todos los días un hombre cumple 30. Cuando un hombre cumple 30, deja de ser un joven adulto: se vuelve un adulto de verdad, entra en otro segmento de las encuestas y supuestamente su potencia sexual empieza a disminuir (sí, claro). Pero eso no es lo importante, muchacho. Lo importante es que, cuando llega ese momento, empiezas a mirar hacia atrás, a examinar tu vida y a pensar en las cosas que has logrado en las últimas tres décadas; pero más importante aún, piensas acerca de las que DEBERÍAS haber logrado. Estoy casado? Tengo hijos? Carro? Casa propia? Perro? Home theater? Un Nintendo Wii? Si el hombre puede responder "sí" a más de 2 de esas preguntas, puede considerarse merecedor de tener 30. Si no, tal vez es hora de que empieces a tomarte la vida más en serio, no crees, muchacho?
Pero saben qué? En este instante, nada de eso me preocupa demasiado (bueno, lo de la casa, el perro y el Nintendo Wii sí, pero no tanto como para que no me deje dormir). Estoy pasando por el mejor momento de mi vida. I creo que estoy caminando en la dirección correcta: MI DIRECCIÓN. Quizá no he hecho algunas de las cosas que un tipo promedio de mi edad ha hecho, quizá no seré el candidato perfecto para "padre-esposo del año" en el 2010, pero estoy orgulloso de lo que he hecho hasta ahora.
Se suponía que estaría en Lima para cuando cumpliera 30. Pero las circunstancias actuaron en contra de mis deseos y terminé quedándome en Cajamarca para celebrar ese momento que parece definir la vida de todo hombre. Por eso, aunque el calendario no se ha detenido por mí, he tomado una decisión. No tendré 30 hasta que pueda celebrar ese cumpleaños con la gente que quiero. Para mí, eso era lo más importante de cumplir 30.
Hasta entonces, tendré 29.99.
Escuchando: Don't stop believin' - Journey
Nota: Mi cumple fue el 1 de junio.